martes, 21 de mayo de 2013

Tu propio dolor

Las cicatrices que solo tú puedes ver, los cortes que te haces para castigarte por haber comido un poco más, delante de todos te sientes orgullosa porque son como las marcas de una guerra que has declarado al hambre.

Pero dentro de ti sabes del dolor que sientes, la culpa y la ansiedad mezcladas para hacerte sentir miserable. Es como si no valieras y tu misma necesitaras darte valor y sentirte libre de la moda que impone el mercado.

Es solo que al mercado no le importa, a las grandes empresas no les interesa si llegas al ideal o no y aunque a otras chicas si le importe no pueden estar allí para detener el sangrado de tu corazón.

La guerra que haces no es contra el hambre, es contra ti misma puesto que te destruyes por dentro aunque creas que te ves hermosa por fuera.

Pero hay alguien que no te exige como la sociedad, hay alguien que te ama tal como deseas ser amada, alguien que está anhelando que lo ames y que está dispuesto a rescatarte, es Cristo. Lo sé, parece una fábula o un cuento de camino pero dale la oportunidad y verás que hay algo más en la vida que contar cuantas calorías comiste, cuando peso deseas perder o cuantas lágrimas ya no quieres soltar.

Si no te amas deja que Cristo lo haga, te llene de su amor para que aprendas a amarte, verás que sí lo hará.

Sé lo que se siente que la gente te diga lo delgada que estás y que empiecen a preguntarte si tienes algún problema, que tus papás o amigos se molesten contigo porque no comes pero la diferencia conmigo bella es que sí como y estoy haciendo el esfuerzo para llegar a un peso sano, me acepto tal cual soy y si quiero aumentar es por mi salud, para tener fuerzas para enfrentar el día a día, no lo hago porque me sienta mal conmigo misma. Eso es porque Cristo me enseñó a amarme.

Todo en exceso es malo excepto el amor de Dios, tenlo en mente, puedes hablar conmigo por mi twitter @UnaLeaMas o hacerme una pregunta por la casilla de Ask que está al lateral del blog. Dios te guarde.


Para ti.

Un día estuve buscando en Twitter tips para engordar y me encontré con tips para No engordar y una cuenta que hablaba de vomitar como un buen método.

A partir de allí encontré a varias cuentas de chicas y chicos que quieren seguir un ideal o sufren de una enfermedad. Unos lo ven como algo hermoso mientras otros lo ven como un calvario.

No soy quien para juzgarte, no te hice ni morí por ti como para creerme con un derecho de encasillarte en algún adjetivo discriminatorio.

Sólo quiero decirte que, a ti que lo ves como algo hermoso, ser delgada tanto como quieras no te va a traer felicidad, sentirte bella por fuera no te hará sentir bella por dentro. El exterior a la final se deteriora, no podrás luchar contra las arrugas y la apariencia senil que viene con la edad. Lo verdaderamente hermoso es el interior y lo que se reflejará en cada área de tu vida en el brillo de tus ojos.

Solo Cristo podrá llenar tu corazón, solo él podrá darte esa satisfacción en la vida que necesitas, lo buscas en bajar de peso, en dejar de comer, en vomitar pero no te llenarás porque el tamaño de tu vacío está del tamaño de Dios. Es como tener sed y que te den pan, eso es justo lo que haces para saciar tu corazón.

A los que lo ven como una enfermedad te digo que Cristo puede hacerte libre, no hay nada imposible para él, NADA. No te creas los cuentos de los demás que eres marrana o fea, es una mentira, la imagen que crees que refleja tu espejo no eres tu en su totalidad, hay una realidad que va más allá de la superficie. Podrás lograrlo aunque no tengas fuerzas porque irás de la mano de Dios que te dará la fortaleza.

Puedes escribirme en Twitter @UnaLeaMas

Jehová se manifestó a mí hace ya mucho tiempo, diciendo: Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi misericordia. Jeremías 31:3