jueves, 4 de julio de 2013

Voces en mi cabeza...

Seguramente piensas que Dios no existe porque puede que pienses "¿Cómo podría permitir Dios un sufrimiento como el que tengo en este momento?", "¿Por qué la vida en mi familia es tan horrible?" o ¿Por qué mi mamá me trata tan mal?".

Entonces llenas tu mente de todas esas interrogantes y luego las entierras para no creer más en su voz cuando te llama. Ahora, no crees en Dios que te dice que te ama, que te dice que cree en ti, que en él puedes salir de todo ese dolor aún a pesar de toda la tormenta que haya alrededor, pero sí crees en esas voces que te atormentan que te dicen que eres horrible, que no deberías vivir, que tu no elegiste vivir y al menos deberías tener el derecho a elegir cuando morir. ¿Suena familiar?

Sé que si, hasta yo me he creído alguna vez lo que esas voces me decían y pensaba que era yo misma la que hablaba al verme al espejo o al ver el caos a mi alrededor.

Así que un día decidí creer en alguien que me decía que me amaba con todas sus fuerzas, a alguien que estuvo dispuesto a morir por mi amor, que me decía que con Su amor podía llenar cada hueco en mi corazón y sanar cada herida que había.

Y fue tan diferente el mensaje que me daba él al que me daba la sociedad, la sociedad quería que me hiciera daño para ajustarme a ella pero Dios quería sanar mi vida para hacer a un lado todas los estereotipos que me secaban el alma.

Cortarte no solo herirá tu cuerpo sino que herirá tu alma, herirá tu ser. Vomitar saca poco a poco las ganas de vivir y no solo la comida que acabas de comer. Ayunar no solo te priva de comida sino te priva de vivir con un corazón fuera de angustias.

Dale la oportunidad a Cristo, no te arrepentirás, no tienes que sentir ningún tipo de presión porque él con su amor te guiará y podrás amarte como muy dentro de ti quieres, podrás ser feliz porque tu felicidad no dependerá de lo exterior sino de quien te ama en verdad.

Puedes escribirme a @UnaLeaMas, estoy a tu disposición para orar por ti y escucharte.