martes, 8 de enero de 2013

La naturaleza muere.

Cada día vemos noticias de como la naturaleza va deteriorandose y distintas especies se añaden a una lista de extinción.
Pero esto no es de extrañar a nadie. Con el poder de Internet las noticias viajan pero considero que aún no tomamos conciencia de cuidar nuestro planeta.
Que bueno es apreciar las pequeñas cosas de la vida. Una rosa, un cielo azul, la lluvia, y distintas manifestaciones de la naturaleza que dejamos pasar. Llegamos a perder la oportunidad de ver la belleza real.
Por qué no dejar de botar la basura en su lugar? Por qué malgastar el agua? Por qué suponer que otros se van a encargar de limpiar el desastre que nosotros creamos?
El tiempo es ahora, el momento para cuidar nuestra naturaleza es ya. Como dicen en mi país, para luego es tarde.
Si viéramos a la naturaleza con el enfoque correcto el cuidado vendría sólo.
Y a los cristianos que leen esto digo que somos los que más debemos dar el ejemplo, somos hijos del Dios que creo esta tierra.

viernes, 4 de enero de 2013

¿Quién cría a quién?


Hoy me percato de como la sociedad a cambiado durante los años, desde la forma de vestir hasta la música que es "popular". En esta nota que escribo me llama la atención, la forma como los padres actualmente han cambiado su manera de criar a sus primogénitos, entiéndase hijos.

Tras ver la crianza de mis padres, donde lo que mis abuelos decían eso era LEY, que no existía un derecho a réplica por parte de los infantes de la época y mucho menos una organización que protegiera los derechos de los niños y adolescentes, los castigos eran tan severos que hoy se considera maltrato infantil pero en aquel tiempo fue la manera más correcta pensada por los padres para corregir a sus hijos, ya que ellos siempre iban a tener la razón y los niños así fueran inocentes de culpa, asumían su castigo. Como resultado tuvimos a esos excelentes personajes que llamamos Mamá y Papá.

Con los años observo que mi crianza fue muy parecida a las de los demás, mis padres me daban con una correa, me daban en la boca si llegaba a contestarle mal a alguno de los dos o decir una mala palabra, que llorar después de ser castigados es un privilegio que pocos disfrutaban pues automáticamente me mandaban a callar y llorar en silencio, que pelear con mi hermano implicaba a ser castigados, sin embargo, no todo fue malos recuerdos, con los castigos venían las explicaciones del por qué lo hacían, me contaban como eran mis abuelos y aun así lo decían de una manera contenta, jugaba con ellos, echaba broma y a su vez aprendí de ellos en todo lo que estuviera a sus manos. Ahora comprendo por qué ellos lo hacían y lo agradezco bastante pues gracias a eso es que he logrado todo lo que soy ahora y gracias a Dios también.

En esta época que vivo, observo con tristeza la crianza que se les esta dando a esa nueva generación que nace, padres que dejan que sus hijos sean los que tomen las decisiones, ver como una infante mandar a callar a su padre y esté lo que dice es que la va acusar con la madre, otros que al llorar un poco es suficiente para tener lo que desean, o peor aun, castigar al hijo y a los 30 segundos consentirlo para que no llore más y ceder a su petición, que la LOPNA pasó a ser (en algunos niños pilas) un chantaje hacia los padres.

Desde mi perspectiva soy partidario que una correa a tiempo soluciona problemas a futuro, eso sí, sin abusos.  Mi temor seria ser como los padres actuales, es cierto, no lo puedo negar, solo espero ser parte de la excepción. A lo mejor y nadie leerá esto, como puede que muchos lo hagan, pero lo que realmente quisiera es que por lo menos unos poco sepan ver la realidad de lo que esta ocurriendo y no culpar a terceros del comportamiento de sus hijos.

Anónimo.